En Casa de Jack – 8,5

PASARÁ A LA HISTORIA COMO… «PELÍCULA DE CULTO«

DIRECTOR: Lars Von Trier
FOTOGRAFIA: Manuel Alberto Claro
REPARTO: Matt Dillon, Uma Thurman, Bruno Ganz, Riley Keugh, Sofie Grabol
ESTILO: Thriller

Película impactante, no te dejará indiferente dada su psicología y su forma de presentarnos a un asesino en serie de una manera poco habitual. De un director muy criticado por su dureza, violencia y escatología en sus películas. Estamos ante para mi una obra sublime, mezclando humor negro, documental y mucha violencia.

Lars Von Trier

Como actor principal tenemos al magnifico Matt Dillon, hace un papel digno de un un maníaco psicópata asesino. Luce en todo su esplendor. Cometido en sus gestos y en su forma de actuar, creo que es el mejor papel que he visto de este actor. A veces parece que lo que vemos tiene rumbo hacia lo esperado pero siempre nos sorprende con los giros de guión. Es como una especie de coleccionista que tiene sus victimas como trofeos y los modifica a su antojo una vez congelados.
Todo esto transcurre con la narración de unos asesinatos, a modo de confesión depurativa del protagonista hacia su doctor que interpreta el famoso actor fallecido Bruno Ganz. Este intenta justificar una serie de asesinatos que ha cometido como si fuesen obras de arte.

Bruno Ganz
Matt Dillon

Vemos al principio de la película a la señorita (ya no tan señorita) Uma Thurman, en un papel repelente del cual nuestro protagonista termina golpeando de la manera mas cruel posible hasta matarla. En el momento que uno ve esa escena al principio de un film como este, sabemos que va a ser dura e inquietante.

Uma Thurman

Sin olvidar a Riley Keugh, en otro asesinato. La violencia verbal que exponen hacia una mujer es muy dura, en una discusión de lo cual la actriz, parece sumisa a las palabras del asesino con un final de secuencia demoledor, cortando a esta, un pecho!

Riley Keugh

Cuando todo parece que se normaliza, tenemos otro asesinato. De los más duros que he llegado a ver en la gran pantalla. Vemos como el protagonista acompañado de la perfectísima actriz Sofie Grabol, crea una especie de familia (la cual es completamente subrealista). La perfección que tiene el actor y su frialdad, nos hace sumergirnos en un mar de dudas ante el cambio de perspectiva. La escena en sí, nos hace ver como se deshace de los niños que le acompañan, de una forma sublime, con mucha dureza, disparando a estos de una manera curel y calculadora, hasta al fin matar a su acompañante Grabol con un momento sobrecogedor al ver a esa madre llorando con sus hijos recién asesinados con un tiro en la cabeza. Son momentos durísimos que hace que se te pasen mil cosas por el cuerpo.

Sofie Grabol

Para terminar, la última escena que recuerdo es espeluznante. Vemos como se deshace de su víctima, con la policía en sus propias narices, haciendo el papel de un mentiroso compulsivo que nos hace llegar a creer al espectador que nada de lo que hemos visto tiene sentido, para luego al final ver como arrastra el cuerpo de la victima atada a su ranchera por la carretera destrozando su cara.

Una película dura, por no decir muy dura y no acta para mentes sensibles.
Conocía a su director por la polémica de sus películas como Ninphomaniac, pero ahora me han dado ganas de ver más, de ver buen cine y ver las obras de Lars.

NOTA: 8,5 / 10

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